Querida terapeuta,
Has hecho el trabajo interno. Has recibido las herramientas. Has dado pasos que muchas ni siquiera imaginan.
Ahora solo falta una cosa: DAR EL SIGUIENTE PASO.
No es un gasto. Es una inversión en la mujer que quieres ser. En la terapeuta que merece vivir de su don. En el legado que vas a construir.
El mundo necesita tu luz. Pero si no te ven, no pueden recibirla.
Hoy tienes la oportunidad de construir los cimientos. Mañana, cuando mires atrás, agradecerás este momento.
Con amor y firmeza,
Rubén y Ángela